Lo que hayalrededor.
Fuentes de Ayódar es un pueblo pequeño de la Sierra de Espadán, en Castellón, Comunidad Valenciana. Doscientos habitantes y ni un semáforo. Lo que hay alrededor es sierra: agua, alcornoques y silencio de verdad, del que se nota en el cuerpo a las pocas horas.


El Pozo Negro
Una poza de agua turquesa excavada sobre roca roja, con una cascada pequeña cayendo al fondo. No sale en las guías y casi nadie la conoce. Es la razón por la que la mayoría de la gente vuelve.
Se llega andando desde el pueblo por un sendero de tierra. El último tramo baja al cauce y hay que pisar roca: calzado cerrado. En verano el agua está fría incluso a mediodía.

El Río Chico
En primavera lleva agua suficiente para meter los pies y quedarte ahí más rato del que tenías pensado. Es el paseo corto: se sale de casa, se baja y se vuelve sin haber cogido el coche.
El GR 333 y los caminos
El GR 333 recorre la Sierra de Espadán y pasa cerca del pueblo. De él salen caminos de tierra roja entre pinos y alcornoques, de una hora o de toda la mañana, según lo que te apetezca.

El lentisco de la Masada
Un lentisco de porte enorme, de los que tardan siglos en hacerse. Está catalogado y merece el desvío aunque solo sea por verlo de cerca.

Las fuentes
Fuentes de Ayódar se llama así por algo. Hay manantiales repartidos por el término, algunos junto al camino y otros que hay que buscar un poco.


El pueblo
Doscientos habitantes, calles empedradas y un campanario. Hay bar. No hay supermercado, así que conviene traer la compra hecha.
El silencio
Se oyen los grillos y poco más. Al principio incomoda. Al segundo día ya no quieres otra cosa.
